UNA ABEJA CON HISTORIA

CHARLANDO CON LA ABEJA MAYA

Hola, abeja Maya. Soy Chepito. Voltiá ese aguijón para otro lado, que soy alérgico al veneno de abejas. Vengo a contarte que vos por momentos le amargaste la vida a muchos niños que hacían fuerza para que salieras de los conflictos en que te metías, por inocente. Contáme cómo se inició tu historia que ha sido televisada por generaciones:

 Hola, Chepito. Por mi aguijón no se preocupe que yo soy Melipona. Perdone  que apenas lo pueda invitar a tomar una copita de miel. Como ve, soy la Abeja Maya y me aburrí de tantas ordenes que nos daban en la colmena y por eso, como a la famosa oveja que se voló del redil me dio por salir a dar un vueltón. Lo malo es que a mí no me salieron a buscar como sí lo hizo el pastor con esa oveja perdida.

Es como natural que eso suceda incluso entre los humanos, pero que una abeja que es sinónimo de obediencia y disciplina salga sola y sin experiencia a enfrentar el mundo es como increíble, pues, Maya.

Ahora que lo dice, sí; pero ya lo hecho está hecho.

Entre tus múltiples aventuras, conociste muchos amigos; pero especialmente enemigos naturales como los avispones que son invasores y destructores. ¿No te daban miedo?

 Como no tenía mucha experiencia, no sentía miedo, así como un tipo que viaja en un carro y no sabe nada de mecánica no se da cuenta cuándo está fallando el aparato y sigue charlando despreocupado como lo está haciendo usted conmigo.

 Contános algunas aventuras divertidas que te tocaron, ya, fuera de tu hogar:

Me da hasta pena con usted, pero dada mi poca experiencia, confundía hojas con mariposas y ramas con insectos. En varios capítulos, me quedaba atrapada dentro de flores, telarañas o lugares extraños por querer explorar demasiado. ¡Yo sé que los niños sufrían mucho por mí!

Claro que muchos de los hoy no tan niños,  hacían fuerza para que salieras de las cosas en que te metías, Maya. Entre los más reconocidos amigos tuyos y hasta querido por los niños pese a su flojera y pereza, está Willy, el zángano. Contános cómo te ha ido con ese flojo.

 Ah, sí; ese ha sido un perezoso toda la vida, pero es divertido e ingenuo. Con él me tocaron muchas aventuras de las que salíamos después de muchos trabajos míos y poco esfuerzo de él. ¿Y qué más me contás de ese quejambres de Willy?

Yo siempre estaba animándolo y él quejándose por todo; pero fueron muchas las situaciones de desacuerdos pese a que llegábamos a soluciones amistosas. Eso refrescaba un poco la historia para hacerla menos monótona. Además de perezoso, mi amigo Willy es un miedoso; por eso, cuando su colmena le asignó tareas, siempre buscó cómo evitarlas y también huyó.

¡ O lo echaron! Te cuento a propósito, que para sacar a todos los zánganos de la colmena, un día de tantos sale una reina virgen volando para arriba hasta medio kilómetro  y todos ellos vuelan detrás para fecundarla. Sólo uno llega y los demás no son capaces de volver y se pierden o se los comen los depredadores. Creo que eso le pasó a tu Willy, que a pocos metros de la colmena desistió y para bien de su comunidad no fue el reproductor. Contáme algo más de ese flojonazo.

¡Pero sabe mucho de nosotras, Chepito!

¡No, Maya. Eso es Google!

Hay una historia muy bacana como dicen ustedes, cuando el Willy pasó un día entero intentando vivir como una hormiga. Su torpeza y lamentos constantes generaron situaciones cómicas, especialmente cuando debió de cargar hojas y seguir la disciplina del hormiguero.

¡Qué caja! “Zapatero a tus zapatos”, decimos en Antioquia.

¡Un momento, Maya! ¿Quién es esa abeja que va como todo aburrida volando y buscando a la mamá, como se lamentaba la Madremonte buscando a sus hijos? ¡Qué pecao, vos!

Él es José Miel; pero es de otra historia muy triste, Chepito. Si quiere un día de estos se lo presento.

 Muchas gracias, Maya; pero con vos quedo contento. Contáme ahora quién es ese tal Flip que tanto los divertía en los momentos difíciles, (que eran casi todos).

Ese Flip es un saltamontes muy divertido que nos alegra porque canta y toca música y suele improvisar canciones y frases sabias en los momentos menos oportunos, interrumpiendo situaciones tensas con humor.

¡Qué falta la que hacen personajes como ese en la vida real, Maya! Ahora,  hablános de tus enemigos  entre ellos Teckla, la malvada araña, tan odiada por todos los niños que hacían fuerza frente al televisor para que vos no cayeras en las redes que tejía con maldad y sutileza, especialmente para atraparte.

Sí; aún tiemblo porque es malhumorada y habla con un tono amenazante; es astuta pero solitaria. Se queja de su edad y de no poder atrapar tantos insectos como quisiera. ¡Me tiene ya jarta esa quejadera de ella y más ahora que está vieja y achacosa!

¡Y lo malo es que tiende a empeorar, la pobre!  Pero es que vos, además de atrevida sos muy valiente, porque una vez intentaste liberar a tus amigos atrapados, mostrando tu valentía frente a ella. ¡Felicitaciones de mi parte y de tus amiguitos, los niños.

Dígales que muchas gracias y recuérdeles que nosotras, las abejas, tenemos muchos enemigos tales como las avispas, pájaros y plantas carnívoras; pero que el hombre con sus venenos es el que nos hace la vida más difícil. ¡Que recuerden que somos polinizadoras y sin nosotras muchas plantas se acabarían!

¡Ya me hiciste sentir culpable, Maya! Pero voy a decirles cuando vuelva a la realidad…

Así estaba hablándole cuando la vi salir con un hatillo de ropa rumbo al hogar que había dejado, para avisar que la colmena iba a ser atacada por los avispones, de manera que cuando llegaron, ya los soldados de la colmena estaban preparados. La abeja reina, (madre al fin de cuentas), agradecida la acogió y la puso como ejemplo de los peligros que pueden pasar las abejitas si viven y trabajan solas. ¡Y el mensaje no es solo para las abejas!

Anexo: La Abeja Maya es un personaje creado en 1912 por el escritor alemán Waldemar Bonsels. Su historia narra las aventuras de una abeja curiosa y rebelde que abandona la colmena para descubrir el mundo, enfrentando peligros y conociendo amigos y enemigos entre los insectos.

Glosario:

Quejambres: Persona que vive quejándose de todo.

¡Qué caja!: Qué risa. Se refiere a que se rió tanto que mostró hasta la caja de dientes o prótesis y por ello, tiraron caja toda la noche: rieron mucho.

Madremonte: Leyenda en la cual el espíritu de una madre busca a sus hijos entre el monte y los ríos.

Medellín, 16 de abril de 2026

José Carlos

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Acumular durante años en su memoria historias, consejas, anécdotas, dichos y apodos para luego contarlas en un lenguaje sencillo, amable y humorístico fue una tarea que se impuso José Carlos Tamayo Giraldo hace más de 25 años para acrecentar el amor de sus paisanos hacia su pueblo, Granada.