CHARLANDO CON STAN LEE: EL GENIO DE MARVEL
-Caliche narrador: Los nietos de Chepe estaban viendo una película de acción entre galaxias con personajes, efectos y sonidos fantásticos que no imaginaba que existieran, porque los últimos que había visto eran en El Chapulín Colorado con la píldora de Chiquitolina que lo encogía todo. Uno de ellos le dijo que veían la película Infinity War y le pidió que, ya que él podía viajar hacia atrás con la imaginación, en el tiempo y el espacio, hablara con el autor, Stan Lee. Chepe se fue para el año 2015 para hablar con él.
“Good morning, Mr. Stanley.”
“Yo creo que tú estar equivocado”. “Stanley ser una marca de herramientas “very tough”.
Perdoná el equívoco don Stan; pero es que “my father” fue carpintero y tenía un cepillo de esa marca y entonces…
¡Ja, ja, ja, ja! ¡Go, go, Mr. Chepe! Mejor dicho: al grano:
¡Que muchas saludes de mi nieto PabloTamayo de 10 añitos! ¡Decíme primero de tu nacimiento, tus aficiones y tu familia, hombre don Stan!
Yo nací en Manhattan el 28 de diciembre de 1922 y, efectivamente me llamo Stan Martin Lieber; pero lo de “Lieber” lo iba a dejar para cuando escribiera cosas muy serias.
¡O sea, que naciste en el día de los inocentes! ¡Pues pal mundo no fuiste una inocentada!
¡No sabía de esa coincidencia, Chepe! Inicié mi carrera a los 16 años, en Timely Comics como ayudante de oficina en 1939.
Muy joven, hombre don Stan. Seguí pues ¿y allá qué te tocaba hacer?
Rellenaba o tanqueaba tinteros, llevaba almuerzos y hacía correcciones menores.
Con esto de la IA se me olvidó que los dibujos de las historietas se hacían a mano y con tinta china. Contáme ¿qué son las historietas, hombre don Star?
¡Star no! ¡Stan! Son historias completas para periódicos o revistas que se dibujan en cuadritos y que llevan un orden de los personajes, espacio y situaciones.
¿Cuál era tu papel en esto, que me parece maravilloso desde que vi revistas de Tarzán, Arandú, Kalimán y Condorito?
¡Stop, stop, Chepe! Yo escribía una idea grande de la historia con escenarios, personajes y situaciones; los dibujantes Jack Kirby y Steve Ditko desarrollaban la secuencia visual completa, le ponían orden lógico. Después, en unas nubecitas o espacios que dejaban en blanco, yo les ponía los diálogos de los personajes e incluso los sonidos de golpes, ríos, caballos y otros, que había que escribirlos; esa es la onomatopeya. ¡Nadie trabaja solo, mr. Chepe!
Ah, yo me acuerdo de El Fantasma que en cada golpe que daba dibujaban “el sonido”: ¡zap!, ¡bang!, ¡crash! ¡grrr!
Así era, Chepe. Esas historietas eran para los periódicos o revistas muy famosas y había que cumplir. Pronto mostré talento para escribir y fui ascendido a editor interino, antes de cumplir 19 años.
¡Eso quiere decir que vos, realmente, sos escritor y editor de cómics; pero también un creativo muy bueno o excepcional y eso fue lo que te lanzó a la fama!
Habláme de una persona muy importante en tu vida: tu amada esposa.
Mi esposa Joan Boocock Lee, nació en Inglaterra en 1922. Su cultura inglesa, con tradiciones familiares, educación en escuelas privadas y costumbres sociales más formales y drásticas, contrastaba con el estilo estadounidense más práctico, descomplicado y abierto que encontró en mí.
Ah, no. Con razón. Ese cruce cultural de la dama elegante que toma el té a la hora exacta, con el que come hamburguesas en Jeans mascando chicle y, fuera de eso creador de personajes fantásticos metidos en guerras, no se veía como muy compatible. ¡Antes creo que han durado mucho! ¡Pero, ella ha sido como temperamental, según me contás!
Sí, Chepe. Muy querida, pero a veces se le iba la mano conmigo.
Ah, sí. Contáme lo de la máquina de escribir.
Usted sabe, Chepe, que, en casi 70 años de convivencia que llevamos, puede haber muchos roces. Efectivamente, en una discusión destruyó mi máquina de escribir que era mi herramienta de trabajo, justamente en la que había escrito las primeras historias de Spider-Man y Los 4 Fantásticos, cuando yo tenía unos 40 años y ella, 38.
¿Ah, eso fue al inicio de los años 60, creo? ¿Y a vos no te dio mucha soberbia o rabia con tu esposa?
No, yo lo tomé de forma humorística. Si hubiera guardado los pedazos hoy valdrían muchos dólares, pero no era famoso todavía, Chepe. Ja, ja, ja.
Pero muy berraco vos, porque eso indica que incluso el creador de superhéroes vive discusiones domésticas comunes. Además, creo que ella nunca ha leído ni una de tus historietas.
Efectivamente; nunca leyó ni una de mis historietas; pero, ella en el fondo, es muy buena: me ha dejado trabajar tranquilo mientras se ha ocupado de la casa, de nuestra hija y de los perros, lo que me ha permitido concentrarme en escribir y crear personajes legendarios, Chepe.
¡A mí sí me hubiera dado mucha rabia! (Pero es que vos sos, literalmente, un “tipo del otro mundo”).
¿Qué dices entre dientes, Chepe?
¡No, nada! Que demás que sí es muy querida tu señora.
Le digo Chepe que Joan es clave en mi carrera, tanto como inspiración como apoyo emocional, como le voy a contar: Cansado de la rutina editorial, yo pensaba dejar los cómics. Mi querida esposa me animó a escribir una historia “como yo quisiera”. De esa libertad creativa nacieron Los 4 Fantásticos, que salvaron mi carrera y transformaron la editorial.
¿Y cómo fue ese salir del mundo de los dibujos a la vida audiovisual, hombre Están?
¡Stan. ¡Me llamo Stan! ¿Okey? Bien, Chepe. Yo no soy creador de cine en el sentido de dirigir o producir películas, sino que me convertí en símbolo cultural y rostro visible y símbolo de calidad de Marvel en pantalla. De hecho, mis cameos o pequeñas apariciones en las películas eran un guiño a los fans y reforzaban la conexión entre los cómics y el cine.
En la primera película que aparecí muy rápidamente, fue como miembro del jurado en el juicio contra Bruce Banner, en 1989 en El juicio del Increíble Hulk.
Ya, ahora, un poquito entrado en años (y perdoná la confianza), ¿en qué basás tu éxito en todo lo que emprendes y que te hizo inseparable de Marvel?
Creo que introduje un lenguaje cercano a la gente. Creé superhéroes con defectos y dilemas morales, alejándolos de los perfectos. Los superhéroes son “como nosotros, pero con disfraces llamativos”, y el éxito se debe a darles problemas humanos tales como pagar la renta o sufrir desamor.
¿Cuál es tu obra más querida, don Stand?
¡Le dije que me llamo Stan! ¡Tú, ya estar como cansón! Fantastic Four #51 es mi obra más querida porque en ella valoro más la profundidad emocional y “lo humano” de los personajes, que las batallas espectaculares.
Bueno pues, don Stan. Antes de irme, te cuento que ya para mí y para admiradores como mis nietos, los cuatro fantásticos son cinco.
¿Cinco? ¿Cómo es eso?
¡Sí, claro! ¡con vos incluido, don Stanley!
¡Stan, Chepe. Stan! Thank you. Bye.
¡Hasta luego, pues! Ahí le dejo unas arepas de mote y sancochao y diez buñuelos santuarianos para que se los coma con su esposa con un chocolatico bien calientico. Chao.
-Caliche narrador: Las obras más importantes de Stan Lee incluyen la creación de personajes como Spider-Man, Los Cuatro Fantásticos, Hulk, Thor, Iron Man, X-Men y Daredevil, que desde los años 60 transformaron la forma en que se narraban los superhéroes.
La viudez de Stan Lee comenzó el 6 de julio de 2017, cuando falleció su esposa en Los Ángeles tras un derrame cerebral. Stan Lee comenzó su decadencia emocional tras la muerte de su esposa y 16 meses después, falleció en Los Ángeles, California el 12 de noviembre de 2018. Paz en sus tumbas.
Rionegro, Antioquia, 12 de octubre de 2026
José Carlos
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