OTRO GENIO DEL ARTE

CHARLANDO CON RAFAEL SANZIO

OTRO GENIO DEL ARTE

Soy Chepe Paisa y para lograr la correría por la bella Italia, donde ya hablé con algunos artistas famosísimos, voy a entrevistar a otro genio del arte universal. Aunque son de distinta época, en mi mente el tiempo y la distancia no existen.

“Buongiorno, don Rafael Sanzio, te cuento que vengo desde Granada, Antioquia en Colombia en pleno año 2026, pa charlar con vos que tenés fama de ser un genio del arte, porque hay muchas huellas de tu obra especialmente en Roma”.

-Buongiorno, Chepe. Benvenuto a la Italia. Os invito, famoso Chepe, a degustar esta pasta a la que vosotros llamáis indistintamente como “fideos”.

Vos me perdonás, pero para mí todo eso son fideos, tornillos, sopas de letras y espaguetis.

-Me llamo Raffaello Sanzio, aunque muchos me conocen simplemente como Rafael. Nací en Urbino, Italia, el 6 de abril de 1483, en una ciudad que respira arte y cultura. A la pintura me introdujo mi padre, Giovanni Santi, que fue pintor y poeta de la corte. Quedé huérfano siendo aún niño.

¡Qué berraquera con vos, pero eso de perder a los papás es una cosa muy difícil,  y más cuando se es niño y  son nuestros héroes! ¡Ya me puse sentimental, viejo Rafa!

Llamadme “Rafael”, por favor, que ya os leí y vi cómo desfigurabais los nombres de Miguel Angel y Bernini a quien hasta llamaste Barni. Os cuento que desde joven, mi talento fue reconocido. A los 14 años ingresé al taller de Perugino, quien me enseñó a dominar la armonía y la perspectiva.

¡Esperá un momentico, que me estoy quemando con esta pasta con salsa que me diste! Pasáme un vinito para enfriarme. Ya. Proseguí, por favor…

En Florencia estudié las obras de Leonardo da Vinci y Miguel Ángel, de quienes aprendí la profundidad emocional y la fuerza del cuerpo humano.

Os cuento que, además soy arquitecto, pintor y maestro. Dirijo un taller con decenas de discípulos, y siempre comparto mis dibujos con quienes los necesitan. ¡Aprended de mí y no seáis egoísta, Chepe!

Además de pintar, diseñé la Basílica de San Pedro y creé tapices para la Capilla Sixtina.

Te cuento que, para los que no sabemos de arte, pero nos encanta la belleza, muchas de las obras de los genios son parecidas y no sabemos cómo distinguirlas. Quiere decir que pa mí, un Bernini, un Miguel Angel y un Velásquez son casi que lo mismo de bellos.

Lo que vos decís puede ser cierto. Os cuento que, aunque Miguel Angel y yo trabajamos en el Vaticano, nuestra relación es tensa. Miguel Ángel me acusa de copiar su estilo; pero yo soy más popular que él, incluso entre las mujeres con las que soy “muy debuenas” como decís vosotros. Lo cierto es que en mi obra siempre busco mi propio equilibrio: belleza serena, composición perfecta, y una luz que no perturba, sino que revela.

Ahora contáme vos de tus obras y los escenarios tuyos.

Roma es mi gran escenario. Aquí trabajo para el Papa decorando Las Estancias Vaticanas. En ellas terminé la semana pasada La Escuela de Atenas, donde reuní a los grandes filósofos de la historia en un espacio ideal, como símbolo del saber universal.

¡Me contaron por ahí que en esta obra vos te incluiste también como uno de los personajes!

Sí, evidentemente; podré pareceros narcisista, pero uno mismo se debe de valorar, Chepe y, además, recordad que la fotografía, como la conocéis vosotros no se ha inventado aún. Por eso el auge de pintar retratos y paisajes.

Ah, eso es así, don Rafael. ¡Ya me hiciste dar hasta pena! ¡Excusáme, pues!  Habláme ahora algo de una obra tuya muy famosa, referente a la Virgen y san José.

Ah, “Los Desposorios de la Virgen” (1504) donde perfeccioné la armonía aprendida de Perugino.

¿Y qué es eso de “¿Desposorios”, don Rafael?

Era un acuerdo formal y legal que se realizaba un año antes de la boda. Durante ese periodo, la pareja tenía el estatus legal de esposos, aunque aún no vivían juntos ni consumaban el matrimonio. Eso le pasó a José con la Virgen María. ¿No dizque eres mariano, Chepe? ¡Deberíais de saberlo!

¡Otra vez me hiciste dar pena, Rafael!  Pues, te cuento que me sonaba como algo así, pero no estaba muy seguro; por eso te pregunto a vos que sos tan berraco.

¿Y qué queréis decir con eso de “berraco”?

¡Pues, que sos muy inteligente, don Rafael! Contáme de otras obras que te hayan dejado satisfecho:

Os cuento que también pinté La Transfiguración, mi última obra, donde intenté unir lo divino y lo humano en una sola visión, pero me sorprendió la parca o muerte antes de terminarlo y lo tuvieron que concluir mis alumnos.

¡Qué parca tan puerca, don Rafael, quitarnos a un genio como vos con solo 37 añitos vividos y bien trabajados!  ¿Por qué la gente se muere tan jovencita en esta, tu época?

Creo que, porque la Penicilina aún no la han inventado, Chepe; y, cualquier infección nos lleva a la tumba.  Chao bambino que voy de afán.

Nota:

Rafael Sanzio murió el día 6 de abril de 1520, coincidencialmente,   el mismo mes y día de su nacimiento. Fue enterrado en el Panteón de Roma; un honor reservado para los más grandes. Su epitafio dice: “Aquí yace Rafael, de quien la naturaleza temía ser vencida mientras vivía, y al morir, temió morir con él”.

Rionegro, 23 de mayo de 2026

José Carlos

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Acumular durante años en su memoria historias, consejas, anécdotas, dichos y apodos para luego contarlas en un lenguaje sencillo, amable y humorístico fue una tarea que se impuso José Carlos Tamayo Giraldo hace más de 25 años para acrecentar el amor de sus paisanos hacia su pueblo, Granada.