Mitos, ritos y leyendas urbanas
PADRE ADÁN, PADRE MONTES Y PEDRONEL
Mitos, ritos y leyendas urbanas
El padre José Adán Ramírez en Granada, Antioquia, es recordado como una figura espiritual y profética. Sus historias reflejan tanto la dureza de la época como la resistencia pacífica de los granadinos, que, a pesar de todo, reían con las anécdotas del padre Adán cuyo recuerdo se mantiene en relatos orales. En ese contexto, él representaba la voz de alerta y de fe en medio de la tormenta.
EL PADRE ADÁN
“El Padre Adán vivía tan feliz en Granada, que cuando el Obispo visitaba a la parroquia, se le escondía para que no se acordara de él”. -Dicen quienes lo conocieron de cerca.
Se le encontraba fácilmente montado en bicicleta por las carreteras empolvadas, (como pasaba con el padre Pioquinto de la novela San Tropel, personificado magistralmente por el actor Carlos de Muñoz). Obviamente, y no pocas veces, su larga sotana negra se enredó en la cadena de la bicicleta y lo lanzó, cuan largo era, a la carretera. Jugaba fútbol con la muchachada, siendo él ya un hombre que iba rumbo al adulto mayor.
“Yo se los conjuro, pero …”
Se cuenta de una señora que se quejaba de que se le estaban robando los animalitos del solar de la casa, que quedaba muy cerca de la entrada del pueblo. Por ello fue a donde el Padre Adán para que conjurara a los ladrones pa que los cogieran.
El Padre fue a la casa, hizo las oraciones respectivas, bendijo el corral y le dijo, con su característica voz nasal, a la señora:
-Ahí se los conjuré; ¡pero, siempre sería bueno que le pusiera puerta a este solar, porque todo no se le puede dejar a Dios!
La pavimentación de los 14 kilómetros de la vía desde Granada hasta la autopista Medellin Bogotá era el caballito de batalla y de promesas de todos los candidatos en época de las elecciones, pero nunca se cumplía. Una vez le aseguraron que ahora sí era fija la pavimentada de dicha carretera.
Con una sonrisa de incredulidad, le respondió al paisano:
¡Ja! ¡Primero la entejan o le ponen techo a toda, que pavimentarla!
Afortunadamente, su pronóstico no se cumplió porque dos años antes de su muerte logró ver algo que ya creía en los límites de lo imposible: la carretera pavimentada en tiempos del alcalde Jorge Alberto Gómez.
Un, por entonces muy joven Iván, le llevó para que le bendijera una imagen de San Miguel Arcángel de bulto, con vestimenta tradicional de los guerreros medievales y, al verlo, el padre le dijo, despectivamente:
– ¡Yo no bendigo hombres con bata mostrando las piernas; quíteme eso de aquí!
Le preguntaban por qué cuando estaba en la ceremonia de un matrimonio, se reía, casi que burlonamente y contestaba.
¡Es que, pobrecitos! Ahora se ven felices como tortolitos sabiendo que muchos, después me buscan llorando que para que los descase.
Al fin, su fallecimiento “certificado” con un pellizco sin respuesta que le dio el padre Juan Clímaco, sucedió el 31 de diciembre de 1999, dejando esa navidad de los granadinos en penumbra, la que se repetiría exactamente un año después por los hechos violentos que él presagiaba que no conocería, porque decía que quería morirse antes… y lo logró.
Como vemos, los sacerdotes han sido no solo bastión en defensa y propagación de la fe católica, sino, también, personajes sobre los que han girado historias que se han vuelto mitos. Tal es el caso del Padre Montes quien, al parecer estuvo en Granada por los años 1930- 1940:
Se cuenta que el padre Lázaro Montes dejó numerosas anécdotas sobre su relación con los liberales de la región: se le recuerda por su humor mordaz; su estilo campechano, su carácter bonachón, su físico rechoncho y sus grandes zapatos; además de su capacidad de ironizar sobre las tensiones políticas locales, cuando entre liberales y conservadores eran intensas en la región. Para referirse a los conservadores, solía decir:
Pa´ conservadores: los liberales de Rionegro. Queriendo decir que estos eran tan moderados que parecían tibios.
En una de sus homilías cargadas de humor con mensaje, refiriéndose a la poca cantidad de dinero recaudado en la ofrenda, dijo cierta vez:
Los billetes de uno, dos y cinco pesos se van a condenar; porque parece que no vienen a misa. En cambio, las moneditas sí se van pal cielo derechitas porque son las únicas que llegan y puntuales.
A propósito de ofrendas, se cuenta que el padre Montes pasó con su ponchera con algunos centavos y tres pesos que sí habían ido a misa, recogiendo la ofrenda y uno de los asistentes, sabedor de lo bonachón que era el padre, buscando en su bolsillo, se hizo el que no podía encontrar lo que iba a donar.
– ¡Dese una vueltecita, padre, mientras yo busco!
Volvió el padre y el tipo, haciéndose que buscaba le dijo.
– ¡Desde otra vueltecita, Padre que no he podido encontrar todavía el dinero!
El padre siguió la recolecta y al finalizar volvió donde el parroquiano, quien y sonriendo le dijo:
¡Qué pena! ¡No tengo Padre!
NI MADRE, HIJO; NI MADRE. Y salió balbuciendo frases inaudibles, pero seguramente no muy lindas para la mamá del gozón individuo.
El padre Pedronel Quintero.
El padre necesitaba madrugar en uno de los pocos carros que salían para Medellín, pero era seguro que se le presentaría un inconveniente con un enfermo en la noche, por lo cual no podría madrugar puntualmente. Mandó a Chepito, uno de los niños vecinos, a decirle al chofer del carro que mañana lo esperara diez minuticos y que no lo dejara sin viajar.
El chofer le mandó decir que no podría esperarlo; que madrugara más porque se iba, aunque fuera sin él, porque tenía que cumplir ruta y recoger pasajeros en el camino.
El padre le mandó decir que tranquilo; que él sabía que sí lo iba a esperar.
Muy a las 5 de la mañana, en la plaza de Granada intentaron por todos los medios de encender el motor del carro y pese a haber sido revisado la noche anterior sin novedad, este no quiso arrancar. A las 5:10 minutos bajó el padre, se acomodó en su banca e inmediatamente el carro dio encendido y el Padre comenzó a rezar el santo Rosario, como si nada hubiera pasado.
Glosario
-Conjurar: Bendecir un sitio para blindarlo contra el mal, especialmente de los ladrones y las plagas.
-De bulto: Figura tridimensional.
-Descasar. Devolver o anular el proceso de matrimonio.
-No tengo padre ni madre: Desalmado, canalla, despiadado, bárbaro, cruel, inhumano, maligno, malvado, pérfido, perverso. (Apenas eso le dijo el padre Montes al rufián ese).
Medellín, 13 de marzo de 2026
José Carlos
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